Cómo hacer ejercicio físico regularmente

 

El ejercicio físico te ayuda a controlar el peso, a reducir el riesgo de enfermedades del corazón y a evitar la diabetes tipo 2.

También mejora la hipertensión arterial, disminuye el riesgo de ciertos tipos de cáncer y fortalece tus huesos y músculos.

Hay evidencia de que hacer regularmente ejercicio físico mejora el manejo de emociones y te da una sensación de bienestar integral.

Hacer ejercicio físico aumenta tu esperanza de vida. Esto significa que puedes vivir en salud muchos años más de los que estadísticamente estarías destinado a vivir.

No hacer ejercicio físico es negarle a tu cuerpo el cuidado que merece. Hay tantos problemas asociados a la vida sedentaria que es necesario que comiences a moverte ya.

Ahora que ya te diste cuenta de todos los beneficios de hacer ejercicio físico, anota estos tips para hacer que el ejercicio físico forme parte de tu vida.

Elige un ejercicio físico que te guste

Esta recomendación puede resultar obvia, pero no lo es. Una de las causas más importantes de la falta de adherencia para hacer ejercicio físico, es que no encuentras placer y sufres al hacerlo.

Para evitar que abandones a la semana necesitas elegir un ejercicio físico que REALMENTE te cause gozo. Puede ser bailar, caminar, correr. Lo que sea. El requisito fundamental es que lo goces tanto que el día de mañana estés impaciente por volver a hacerlo.

Ponte los tenis y sal a la calle

Caminar es la forma más sencilla para comenzar a mejorar tu actividad física. No cuesta dinero, hay muy bajo riesgo de lesionarte y casi cualquier persona lo  puede hacer.

Caminar te da vida.

¡Por cada hora de caminata, prolongas tu vida por dos horas!

Caminar por 30 minutos beneficia la salud de tu corazón. Es la forma más efectiva para ejercitarlo. Si puedes encontrar un bello lugar para caminar en presencia de vegetación no sólo estarás ejercitando tu cuerpo.

También te estarás conectando con la naturaleza y generando bienestar emocional.

Puedes comenzar caminando por 3 lapsos de 10 minutos, repartidos a lo largo del día. Cuenta pasear al perro o hacer una caminata después de comer o cenar. Una excelente inversión es comprarte un reloj que mida tu nivel de ejercicio físico durante el día. Hay relojes que marcan lo siguiente:

Número de pasos y distancia recorrida

Porcentaje de ejercicio físico realizado durante el día de acuerdo a mi objetivo

Frecuencia Cardiaca (más fácil te ubicas en la zona de quema de grasa)

Quema de calorías en el día

Puedes hacerlo en casa

Los niños verán el ejemplo y estarán formando el hábito más difícil de construir siendo adultos. Es posible combinar tus actividades diarias con el ejercicio físico. En casa puedes hacer actividades de limpieza como barrer, trapear, limpiar ventanas, trabajar el jardín.

Al hablar por teléfono puedes hacerlo de pie, y si tienes aparatos de ejercicio como bicicletas fijas y caminadoras, puedes hacer ejercicio mientras ves la TV.

Ahora con Internet y Youtube, es fácil encontrar videos sobre cómo ejercitarte en casa. Prefiere los que tengan rutinas efectivas y divertidas que puedas hacer en un pequeño espacio con la ayuda de sillas o mesas.

También puedes encontrar videos para aprender yoga, fortalecimiento muscular, etc.

Cambia tu mente

La vida cómoda que se tiene actualmente nos ha vuelto personas sedentarias. Ese problema se origina porque se tiene una mente floja. Así que a  evitar la fatiga y evitar desplazarnos.

Es primordial que cambies tu chip mental y que te vuelvas una persona activa en tu mente. Si lo logras, vas a buscar cualquier oportunidad en el día para moverte más.

Puedes ir a la tienda o a lugares cercanos caminando. O puedes usar una bicicleta en lugar del auto. Puedes caminar una o dos vueltas extras en el supermercado u otras tiendas. Si vas en transporte público, puedes hacer la parada unas cuadras antes de bajarte para caminar más.

En caso de ir en coche, lo estacionarás lejos de la entrada.

De esa manera estarás sumando a la cuenta diaria de ejercicio físico. Todo suma. Comienza por cambiar tu chip mental.

Sé activa en la oficina

Si tu trabajo está en una oficina corres el riesgo de aumentar mucho de peso y padecer enfermedades asociadas al sedentarismo. Por lo general, el trabajo en un escritorio hace que tu actividad física sea muy baja.

Algunas investigaciones han demostrado que es más saludable permanecer activo a lo largo del día, que hacer una hora de ejercicio físico y luego sentarte todo el día en tu asiento.

Algunas ideas para activar tu cuerpo son: Si vas en transporte público, puedes hacer la parada unas cuadras antes de bajarte para caminar más hasta la oficina.

Puedes realizar caminatas de discusión sobre asuntos del trabajo. Puedes ir personalmente con personas de otras áreas en lugar de llamarles por teléfono. Puedes usar las escaleras en lugar del elevador.

Muchas empresas tienen equipos deportivos, si están disponibles estas opciones aprovéchalas. Es divertido.

Pertenecer a un equipo aumenta tu sensación de pertenencia, te hace socializar y encontrar a gente que te impulse a seguir con su ejemplo, acompañamiento y motivación.

Bailar cuenta como ejercicio físico

La danza es una forma muy agradable de hacer ejercicio físico. Y es que tu cuerpo se expresa moviéndose con la música. La música te lleva al movimiento y a disfrutar mucho más tu sesión de actividad física. Puedes bailar en casa mientras haces labores de limpieza. O puedes ir a bailar a grupos de tango, danzón, salsa, zumba, ballet, hip hop y otros tipos de danza. Hay para todos los gustos y edades.

Aprovecha las vacaciones

Cuantas veces has tomado unas vacaciones para descansar y regresas a casa igual. Y es que aquel que no hace ejercicio con regularidad no sabe que descansas mejor cundo haces ejercicio.

¿Por qué no planear unas vacaciones o un fin de semana que incluyan ejercicio físico?

Algunas ideas pueden ser visitas a lagos para remar, escalar montes, caminar en pueblos mágicos, caminar en el centro histórico, ir a andar en bici, ir a nadar. La imaginación no tiene límites.

Ejercicio físico en compañía

Una buena estrategia de motivación para apegarte al ejercicio físico es hacerlo en compañía. Ya sea que te toque jalar a otra persona o que necesites tú un buen empujón, te animo a buscar gente con quien hacerlo.

Hacerlo en compañía te ayudará a adherirte más a una actividad física. Busca un grupo de corredores (as), clases donde puedas hacer amistades o invita a algún familiar. El perro también puede ser una magnífica compañía.

Aprende a conocerte

Comienza preguntándote:

¿Me gusta hacer ejercicio solo o con un grupo?

¿Me motiva más tener un entrenador?

¿Puedo costearme unas clases o por el momento debo elegir actividades que no impliquen gastos?

¿Prefiero actividades al aire libre?

¿Hay algún lugar cercano que sea seguro y con áreas verdes para ejercitarme?

¿Qué días y en qué horario podría comprometerme a agendar mi actividad física?

Ya que has decidido el lugar, tipo y cantidad de ejercicio, debes comenzar poco a poco. De preferencia, consulta con un profesional del deporte para que te asesore.

Cuando te hayas puesto los tenis y la ropa deportiva y estés decidido a comenzar a hacer ejercicio físico, considera esto:

Calienta con movimientos suaves y repetitivos.

Siempre haz estiramiento para mejorar tu flexibilidad y evitar lesiones

Incluye movimientos que te hagan sudar (cardiovascular o aeróbico).

Incluye también algo de fuerza como sentadillas, abdominales y lagartijas, levantamiento de piernas y brazos, incluso el uso de pesas ligeras o ligas para fortalecer los músculos.

De esta forma tu ejercicio será completo y verás buenos resultados en menos de 4 semanas. Esto te mantendrá más adherido y motivado al ejercicio físico que deberá ser para toda la vida.

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